cine

Las reacciones del público hacia “mother!”, la última película de Aronofsky

¿La película más controversial del año?

Escrito por: André Bordarampé
Visuales de: André Bordarampé

“Es lo peor que he visto en mi vida”.

Eso escuché yo. Ustedes, seguramente, también han escuchado o leído algo. mother! es la película más controversial del año, y no sólo por cuánto su título atormenta a copy editors alrededor del mundo. Antes de descifrar mi propia opinión al respecto, la gente que se paraba de la sala de cine en la que la vi ya estaba hablando. “Qué pretencioso”, le dijo una chica a un chico. “Busca en Google a ver de qué se trata”, lo escuché de una mujer a otra. La de “lo peor que he visto” vino de un tipo en el baño después de la función, diciéndoselo no a alguien en particular, sino a la pared del urinario, como sacándoselo de encima.

No es el único queriendo sacársela de encima. La película, la séptima del director Darren Aronofsky, es tan sólo la decimonovena en en recibir una “F” en los 31 años de CinemaScore, la empresa de investigación de mercado que encuesta al público de una película el día de su estreno y luego entrega notas como en el colegio basadas en esa reacción. Uniéndose así a un conjunto random de cine que incluye a Killing Them Softly, el remake de Solaris y Disaster Movie. Probablemente la única lista en la que esos tres títulos podrían compartir espacio.

La “F” es básicamente el público diciendo que no le gusta sentirse engañado. Y si bien mother! es rarísima, creo que nunca engañó. Aronofsky, finalmente, es un director que ama estas operas bizarras, complicándose de más hasta cuando cuenta la historia del Arca de Noé. Pero Noah, la película que nos dio en el 2014, finalmente era un espectáculo visual basado en algo que todos conocemos y tenía a Russell Crowe y fue un éxito taquillero. mother! tiene a Jennifer Lawrence, pero ni la acumulación de todo su marketing pretendía darnos alguna idea de qué iba a hacer con ella.

Eso, obviamente, fue a propósito. Aronofsky quería que entres a su película sin saber nada. Que simplemente veas al personaje de Lawrence, identificado solo como Mother, tratando de restaurar el hogar que comparte con su esposo, un poeta con bloqueo creativo identificado solo como Him interpretado por Javier Bardem. Eso hasta que un hombre (literal, Man; interpretado por Ed Harris) les toca la puerta, pensando que la casa es un tipo de hostal. Los hombres toman. La mujer se enferma. La puerta vuelve a sonar. Woman (Michelle Pfeiffer, lo mejor de la película) llega buscando a su esposo y, con el permiso de Him, ambos terminan insertándose, física y psicológicamente, en la vida de sus anfitriones.

Es más o menos ahí, con la llegada de Pfeiffer, que el público se empieza a dar cuenta de la alegoría bíblico-ambiental que mother! está construyendo y que los exasperados gruñidos empiezan a ser escuchados en las salas de cine. Y escucharlos es increíble. Porque las películas que incitan reacciones así normalmente existen solo en rincones bastante menos vistos de su arte, no en una producción mainstream hecha por $30 millones, distribuida por Paramount y protagonizada por la actriz más popular del mundo. El Hollywood masivo de hoy, sabemos, existe para ofender a la menor cantidad de personas posibles. El tipo de cine que mother! propone a la escala que lo propone es algo que se supone ahora solo se da en Netflix o Amazon.

Después del éxito inesperado de Black Swan (que recaudó 25 veces su presupuesto), Aronofsky ha estado viendo con qué puede salirse con la suya. Esa película le permitió la plataforma para hacer Noah, una película rarísima con una producción demente, pero que, de nuevo, finalmente hizo plata. Así que ahora está tratando de nuevo, reclutando a su novia para volverla loca (Lawrence, quien empezó a salir con Aronofsky después de filmar la película, tenía una carpa en la que solo veía a las Kardashians entre tomas, como para no perder la cordura) y dejándonos ver esa locura de cerca (literalmente: la cara de JLaw en primer plano ocupa 66 de los 121 minutos de mother!). Los instintos de Aronofsky siempre han sido ridículos, esta solo es la primera vez que a tantas personas les molesta.

Eso, de nuevo, fue a propósito. Aronofsky obviamente está buscando molestar, o al menos provocar. Queriendo que algunas personas lo halaguen como un genio trayendo el arte intenso y personal de vuelta al cine masivo, mientras que otras lo tildan de egocéntrico tirándose millones haciendo una película fundamentalmente horrible. Lawrence evidentemente también buscó tomar riesgos (y de hecho el que tomó con esto es como mil veces mayor que el de su novio), tratando de revivir la parte no franquiciada de su carrera luego del triple tropiezo de Serena, Joy y Passengers, dejando que la usen de anzuelo para armar esas expectativas que han dejado a tantos sintiéndose engañados (y para una película que es obvia hasta cuando se comporta como un rompecabezas, lo mejor es ver cómo sabe que vas a morder ese anzuelo).

mother! es una bombita de tiempo cuidadosamente calibrada para atraer y luego asquear, confrontando a los religioso y ambientalistas para, como mínimo, dejarlos con algo que querer twittear. A mí la película me gusta — me parece que acumula intensidad a una velocidad que revuelve y que, dentro de su caos, la dirección de Aronofsky es siempre coherente (que no es lo mismo que decir buena), sus observaciones furiosamente emocionales sin joder las ideas de su película. No sé si ustedes van a pensar que es pretencioso, o si van a recurrir a Google, o si les va a parecer lo peor que han visto en sus vidas. Pero van a pensar algo, y esa es la madre de todas sus intenciones.

 

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