Myopia

identidad

Bromelia Experimental y la ambigüedad en lo femenino

¿Quién necesita el realismo?

Escrito por: Anais Lalombriz
Visuales de: Roberto Moura

En una cultura donde la conversación está divida entre revistas como Cosmopolitan enseñándote a tener mejor sexo, y publicaciones feministas intelectuales condenando las horrendas fuerzas patriarcales, Bromélia Experimental aparece. ¿Qué nos quiere enseñar? Quiérete—algo que ojalá no suene extraño para la mayoría de nosotros.

Bromélia Experimental es un estudio visual fundado por Bel Moura (Brasil, 23) y Epitome Simms (Canada, 23) meses luego de graduarse de Parsons School of Design. Su logo parece una vagina y no necesito preguntarles si eso fue a propósito. Sus títulos en Estudios Arquitectónicos y la privación de sueño que aquello supone facilitó una amistad que se ha convertido ahora en una asociación profesional. “Epitome puede terminar mis pensamientos,” me dijo alguna vez Bel. Es hermoso tener un amigo que también es tu socio.

En la universidad, la arquitectura jamás fue un fin en sí mismo para Bel y Epitome, fue meramente un medio. Algunos arquitectos diseñan espacios pensando en construirlos inmediatamente—tienen que construirse o de lo contrario no son reales. Sin embargo, esto no iba a desalentar a Bel y Epitome a diseñar. Diseñaron museos de ensueño, spas de acupuntura que parecían cuevas, cápsulas, etc. Sus espacios necesitaban existir; en algún lugar, incluso si tan solo fuese en un pedazo de papel o en una pantalla de computadora.

mujer rubia luciendo chalina pintada a mano
Prenda por Bel Moura (Roberto Moura)

 

mujer luciendo blusa pintada a mano
Prenda por Bel Moura (Roberto Moura)

Luego de la universidad, sus proyectos abarcaron una variedad de formatos. Desde tejidos hasta arquitectura, desde cerámica hasta bellas artes. Sus técnicas dependen del material. Bordado, tinta, pintura. Pero el mensaje se mantiene. “A la mierda con el realismo,” escribe Bel en su libreta. “El realismo no representa ni mierda.” No plasmen a las mujeres tal y como son, ¿quién necesita eso?. “Si quieren realismo, mejor tómense un selfie.” Por eso Bromélia Experimental está aplicando ahora la misma lógica que los unió en la universidad en patrones de ropa para mujeres.

no sobre menstruación

no sobre úteros

no sobre el aborto

no sobre la sexualidad

no sobre el feminismo

sobre la vida

sobre ser mujer

sobre la confusión

sobre tus early 20’s

sobre feminidad

sobre mandar a la mierda todo.

t-shirt pintado a mano
Prenda por Bel Moura (Roberto Moura)

 

zoom de t-shirt pintado a mano
Prenda por Bel Moura (Roberto Moura)

Sus patrones no son sexuales, pero tampoco pudorosos. ¿Por qué? Bromélia se rehúsa a valerse de la capacidad para generar conmoción, un recurso que el arte feminista usualmente utiliza, y en su lugar aplica la mística de la ambigüedad. Esta es la razón por la que “las ligeras distorsiones [presentes en los patrones] son fieles a la observación en perspectiva, en vez de una realidad prevista,” como explica Bel. No nos plasma exactamente como somos, pero sí exactamente como nos sentimos, lo que es inclusive más hermoso. Las mujeres retratadas se ven reales en su propia manera.

El lado académico del feminismo se me presenta como si estuviera luchando una guerra abstracta. Son todas palabras. Y este es el problema: dado cuan atractivas realmente somos, como criaturas mentales y físicas, me preocupa que el término y el movimiento parezca tan poco atractivo para mujeres que no son académicas a lo largo de la región americana—mucho menos para los hombres. Los intelectuales son personas de palabras—ellos pueden ser fácilmente convencidos con más palabras. ¿Pero qué hay de la mayoría de mujeres, las que no han leído a Simone de Beauvoir? ¿Cómo pueden ser convencidas de amar el término? ¿Cómo puedo yo, personalmente, ser atraída a identificarme con el término en un espacio sudamericano, dado que soy feminista? Y sobretodo, ¿habrá una manera de escapar el discurso político terriblemente articulado para favorecer la feminidad? ¿Cómo sentirnos mujeres y plasmarlo sin palabras? ¿Y puede esto impulsar el cambio y el progreso en un espacio no necesariamente intelectual como Perú, por ejemplo?

mujeres pintadas en mural
mujeres pintadas en mural
mujeres pintadas en mural
Mural terminado por Bel Moura y Epitome Simms

Para mí, el trabajo de Isabel y Epitome responde a estas preguntas. Es una cuestión de mostrar en lugar de contar. Sus imágenes hablan por sí mismas y plasman momentos de confianza y unidad sin tener que deletrearlo para nosotras. Me recuerda al movimiento de #NiUnaMenos aquí en Lima, Perú. Allí, el mensaje de este grupo de limeñas era que nos mantengamos unidas, hombres y mujeres; no que odiamos a los hombres, no que somos débiles y necesitamos ayuda, no que no depilarse las axilas es pronunciarse, sino que, como lee el hashtag, no estamos dejando a una sola mujer detrás.

Anais Lalombriz

Anais es una escritora y diseñadora gráfica peruana basada en la nube. Vive cansada pero feliz y es muy buena en otras cosas.

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