cine

Michel Gondry te enseña a hacer una película en 3 horas

Visitamos la Usina de Películas Amateur, la instalación interactiva del director francés en Buenos Aires

Escrito por: Roberto Espinoza
Visuales de: Roberto Espinoza

Hace varios años que Michel Gondry recorre distintas ciudades con el objetivo de ofrecer a todas las personas posibles la oportunidad de filmar una película por su propia cuenta. Para esto, el director de Eterno resplandor de una mente sin recuerdos creó la Usina de Películas Amateur, una instalación que permite a cualquiera participar del proceso creativo y rodaje de una película en un espacio de 3 horas.

Esta vez, como parte de su recorrido itinerante, la Usina de Peliculas Amateurs llegó a Buenos Aires y se encuentra instalada desde el 4 de noviembre en la Usina del Arte, en el barrio de La Boca. Michel Gondry estuvo en la presentación del proyecto y lo ha descrito como una aventura de tres horas sin supervisión donde cualquiera puede ser creativo. Varias personas ya han comenzado a filmar sus propias historias en el set de filmación gigante ubicado dentro del Salón Mayor de la Usina del Arte.

Entrada a la muestra interactiva "Usina de Películas Amateur"

El set comienza a la entrada del videoclub, una habitación al estilo Be Kind Rewind repleto de afiches de películas, artículos de colección, DVDs y algunos VHS colocados por detrás del mostrador. Una vez ahí, absolutamente todo es manipulable.

En el videoclub también están puestas las películas hasta ese momento filmadas como parte de la instalación. Todas con carátulas hechas a mano y títulos merecidos. Mi favorito: El último tren al camping maldito.

Videoclub de la muestra interactiva "Usina de Películas Amateur"

No me quedó claro si era posible reproducir las películas en alguna parte del set. Por un momento pensé en utilizar la computadora del videoclub para ver las pelis, pero el aparato parecía más parte del decorado que una máquina real. En todo caso, no me atreví a manipular el espacio de esa manera.

Luego, hay varias formas de continuar. Se puede caminar por el bar, que está decorado de manera muy tradicional, y después seguir por el consultorio médico cruzando un pasillo. No solo la decoración de los sets está sujeta a la ciudad donde se exhibe la muestra, sino que siempre se construyen desde cero.

Por otro lado, el tránsito de puerta en puerta, al pasar, por ejemplo, desde el consultorio médico a la habitación de un niño, convierte el recorrido en una experiencia surreal. Con cada cuarto, las sensaciones van transformándose.

Mis espacios favoritos fueron el living y la cocina, ambos plagados de detalles como fotografías, comida, libros y vinilos. Más atrás, en la parte trasera del salón, está estacionado un carro. Al lado, brilla el sol sobre un camping que simula estar en el exterior, iluminado por la luz que entra desde las ventanas superiores.

Era posible interactuar con todo y, aún así, tuve cierto recelo con el decorado en cada uno de los sets. Resulta que una muestra puede ser explícitamente interactiva y sin embargo no dejar claros los límites de la participación. En parte, la naturaleza restrictiva de la mayoría de exhibiciones artísticas es responsable de que nos acerquemos a las obras con una distancia respetuosa. En los espacios donde se busca revertir esta lógica, aquella sensación no termina de desaparecer. Paradójicamente, al no tener restricciones, es más difícil conocer los límites de la exhibición. Siempre existe ese temor a estropearlo todo.

Aún así, existe una respuesta sencilla para esto: si no estás seguro de algo, sigue tu sentido común. Parte de interactuar con la muestra implica preservar la experiencia para las personas que vendrán luego.

Por eso mismo, por la costumbre de experimentar el arte con distancia, las muestras interactivas se vuelven tan importantes. Le da la oportunidad a cualquiera de intervenir y ser parte de la creación, donde la obra se vuelve un trabajo colectivo en constante movimiento. Además, la Usina de Peliculas Amateurs tiene la estupenda cualidad de ser útil, para realizadores cinematográficos, para estudiantes, para aventureros y para quien sea que se anime a participar.

Usina de Peliculas Amateurs es una actividad gratuita que puede visitarse en la Usina del Arte (Agustín R. Caffarena 1) hasta el 30 de diciembre. Quienes quieran participar del taller de filmación tendrán que inscribirse previamente. Para más información pueden hacer clic aquí.

Roberto Espinoza

Músico y redactor peruano. Vive actualmente en Buenos Aires.

Roberto Espinoza

Músico y redactor peruano. Vive actualmente en Buenos Aires.

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